No me importan las vestiduras circunstanciales,
Que se desprendan de ti ante mis ojos,
Llámese ropa en esta época,
Tú te vistes con encanto,
Tú te vistes con pudor,
Tú te vistes con la sombra eterna del amor.
Tú te vistes con un manto blanco “No con jeans”,
Con un halo dorado como serafín,
Con una inocencia plena deferente al vanguardismo,
Con una retrasada complejidad de vanidad,
Tú te vistes con sencillez nada más y con todo.
Deshójate natural, vístete de vapor,
Huméate en fragancia Trejo ante la adversidad,
De poder explicar callando, resumiendo
Lo que tú no eres…lo que soy yo por verte así.
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me gusta esta sencillez
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