A qué mirar, a qué permanecer seguros
de que todo que es así, seguirá
siendo...Jamás pudo
ser de otra forma, compacto
y duro,
este -perfecto en su cadencia-
mundo.
Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber
qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...
-«Te quiero mucho...»
(¡Yo no te permito que me engañes!
...sólo para siempre...
Bifrontismo de Gonzáles...
tál vez...quizá...
A qué mirar...
A qué permanecer...
Engañame para la eternidad...
o déjame solo...
Qué no tengo más a qué aferrarme,
más que al fierro de una herida : Safo)
domingo, 30 de agosto de 2009
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