domingo, 30 de agosto de 2009

A qué mirar, a qué permanecer

A qué mirar, a qué permanecer seguros
de que todo que es así, seguirá
siendo...Jamás pudo
ser de otra forma, compacto
y duro,
este -perfecto en su cadencia-
mundo.


Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber

qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...

-«Te quiero mucho...»


(¡Yo no te permito que me engañes!
...sólo para siempre...
Bifrontismo de Gonzáles...
tál vez...quizá...
A qué mirar...
A qué permanecer...
Engañame para la eternidad...
o déjame solo...
Qué no tengo más a qué aferrarme,
más que al fierro de una herida : Safo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario