Falta exactamente 1 mes, un mes para conmemorar la independencia de Perú, temporada en que los rojo y blanco flamean en las empinadas y medianas alturas, algunas limpias y otras desastrosas, algunas altivas, y otras tenues; siempre marcando las diferencias sociales hasta esos mínimos protocolos. Hoy también es por tercera vez consecutiva el Día del Ceviche, potaje típico de nuestra nación.
Yo hoy...reitero mi amor, y seguro que dentro de 28 días, arderá mi sangre de igual modo que muchos lienzos, de igual modo que hoy y ayer y...; sé que al paso de las flamas rojas, llenas del espíritu patriótico que enarbolan esos días, veré reflejado mi corazón, palpitante símbolo.
Yo (algo desfasada al parecer, ante el troquel me enrojezco como el sangrar que representa los extremos cardinales de la bandera), siento imperioso este lema: Te amo, reafirmo esto como poderoso cada que me apuñala; me hiere fraguante, pero me quedo enchinada de este lado. ¿Sabes así el valor que cose? Podrás creer saberlo, pero, ¿qué te esconde una escarapela en el pecho?
No podré amar ni a otra sombra, a mí...ya no pertenece la voluntad de ser ajena al clarear de su alma. El poderío aviva la flama que se sumerge al frío -espejo de las calles-, en mi cauce fermenta...y arriba. Tú eres por quien dormiría abrasada a la lluvia, gozosa en la arena o asfalto.
Por ti destruyo y por ti construyo, por ti me limpio de adentro hacia afuera en cada verbo y gracia, por ti me declaro pantomima y por ti se afligen las uñas que desgarran un torrente...por ti la espera y mil Lunas más, quizá absuelta, quizá sola...así.Por ti...continuo...
Al final, el post. no tiene mucho que ver con el Día del Ceviche, ni las vecinas Fiestas Patrias, dirán. Es el símbolo, como supongo el gusto de comer en casa, y fuera de.(Entremetidas recetas, fechas y porqués). El color que reencarna, el que se avizora "..." y sus entremeses.

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